lunes, 3 de diciembre de 2012

Porción...

Repíteme otra vez
una eternidad de noches por enloquecer
Pez en esa red, muriendo de sed
Tu mirada al tiempo lo ha podido detener
Yo sólo con ver, no sé comprender
dime melodías para que pueda entender
No sé cómo hacer para que de mi lado tú nunca te vayas
si teniéndote en mi vida para todo tengo agallas y...


Reviví para ti, paré pero seguí
Yo nunca me rendí, do re fa sol la si
Ese vacío era de mi
Y ahora no hay nada que no pueda conseguir
Y lo difícil cuando lo consigues es el mantenerlo y
cada día enamorarte y mantener el fuego eterno
Y tú que eres como el cielo, no te vuelvas el infierno
por que todo lo que hago por ti es amor que llevo dentro...

Por no retroceder, vi como debe ser
y lo importante que es el perdonarse
Y juntos aprendimos a entendernos
y todo el odio que debemos desprendernos hoy
Por más que el mundo está podrido
por más que todos miran a su ombligo
puedo mirarte a los ojos mientras te digo:
"No sé qué haría en mi vida si no estás conmigo".


Me haces volar alto como el cielo
entre tantos besos y caricias por el pelo
Mas de mil noches he pasao mirando el techo como un lelo
a tu lado yo camino sin tocar el suelo
Si te pienso, me muero, me llamas, me congelo
Ardo si rozas mi piel y si te vas me quemo
No tengo freno, tu sonrisa mortal como un veneno
escupo fuego de queroseno.

Dulce como aroma de tricoma machacao
Eres el primer mordisco del mejor helao
Eres agua en el desierto, el sol que me ha calentao
Caramelo, chocolate, la espuma del Colacao
Eres ansia de la libertad en un mundo de caos
eres guerras en mi corazón como Vietnam y Laos
Cuando te tengo a mi lado el tiempo queda congelao
tu mirada me mantiene hipnotizao, me deja KO.

Invictus

Más allá de la noche que me cubre,
negra como el abismo insondable,
agradezco a los dioses si existen...
...por mi alma invicta.

Caído en las garras
de la circunstancia...
...nadie me vio llorar ni pestañear.

Bajo los golpes del destino...
... mi cabeza está herida, pero erguida.

Más allá de este lugar de cólera y lágrimas...
...donde yace el horror de la sombra,
la amenaza de los años...
me encuentra, y me encontrará,, sin miedo.

No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,

Soy el amo de mi destino.

Soy el capitán de mi alma.



miércoles, 21 de noviembre de 2012

-Según dicen, maestro y alumno recorren  el camino juntos, compartiendo el destino hasta que sus caminos se separan.-

-Jamas le olvidare, maestro-

-Seguramente eso es lo que significa ser inmortal...






Si un ser humano no se apega a las personas ni a los deseos, jamás conseguirán romperle el corazón.
Pero entonces...

¿ realmente vive la vida ?...

Prefiero morir siendo un mortal que ha querido a alguien, que ser un hombre libre de su propia muerte.



lunes, 19 de noviembre de 2012


Trabaja duramente durante mucho tiempo para adquirir destreza...

Un pintor puede dominar el arte de la guerra, o el carnicero que corta carne a diario con tanta destreza, que el cuchillo no toca la carne...



El músico puede dominar el combate, o el poeta que pinta cuadros con palabras y hace llorar a los emperadores, eso también es saber pelear.
Pero no lo nombres, amigo mío, porque es como el agua...
Nada es mas suave que el agua aun así puede destruir la roca,
pero no pelea, fluye alrededor de su rival, sin forma, sin nombre...
El verdadero maestro mora en el interior,
sólo tú puedes liberarlo.


El camino...

¿Como puedes llenar tu taza si ya esta llena?

¿Como puedes aprender algo, si tienes tantos conocimientos previos?

Vacia tu taza...






Aprende la forma, pero busca aquello que no la tenga,
oye aquello que no hace ruido, aprendelo todo, y luego olvidalo todo,
aprende el camino y luego encuentra el tuyo propio




jueves, 25 de octubre de 2012

Lujuria...

Abro la puerta y me la encuentro tumbada, piel desnuda y blanca como la nieve. Observo su pequeño tatuaje en forma de enredadera. Muchas veces he pensado en cómo sería sumergirme en su piel hasta que su tatuaje me cubriese totalmente, interrumpiendo mi respiración como hace con su mirada.

No quiero mirarla a los ojos, no aún, no hasta que sepa que he logrado mantener el control. Esa mirada ya me ha embrujado antes, haciéndome perder la noción del tiempo. Permanece tumbada bajo mis órdenes, esperando que mis manos se aventuren a explorar todo su ser, esperando que posea cada milímetro de su piel, de sus labios…de su mirada. Dios, sólo deseo tener el control absoluto de esa mirada desafiante y ardiente. Es de ese tipo de miradas que hace que tengas ganas de salir corriendo pero quieres enfrentarlas a la vez. Desafiante y sumisa a la vez.

No sabe a lo que se enfrenta, no sabe los peligros que aguardo. Por ello parece tan inocente, tan irritablemente inocente y, sin embargo, tan consciente de lo que le aguarda. Sabe que no podré estar en control mucho más tiempo y se atreve a desafiar mi fuerza de voluntad. Me sonríe y me mira, obligándome a responderle y clavar nuestras miradas de manera recíproca.

Ya está, ya lo sabe. Es consciente de que no me puedo controlar y mis manos reflejan mis más internos deseos. Empiezo a acariciar su piel suavemente, sin quitar la mirada de sus ojos. Sin duda es un encuentro emocionante, tanto que la excitación cobra vida dentro de mí. Me abandono al deseo y comienza el masaje alrededor de sus pechos. No sabe que es habitual en mí hacer estas cosas, me cree tan inocente como ella. No es consciente de mi oscuro secreto pero yo sé todo acerca de ella. Empiezo a notar la excitación en su rostro y su deseo de abandonarse a la pasión. Es difícil para ella, pero ha provocado todo esto. Es culpa suya, me repito. No debería haberme mirado de esa manera, no debería tener esos labios cargados de lujuria.

Me aventuro a masajes más estimulantes y precisos alrededor de todo su cuerpo y por fin decide rendirse. Me besa apasionadamente olvidándose de quién es y quién soy. Acaricia mi piel suavemente y yo la suya salvajemente. El deseo es mi dueño y sólo deseo hacérselo saber de una manera dura y suave a la vez. Nos vamos desnudando hasta que el frío se hace eco en todo nuestro cuerpo. Noto la lujuria en sus manos, sus labios y su mirada y así me lo hace saber devorando cada parte de mi cuerpo.